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Emprendedor

5 duras verdades sobre el emprendimiento

Ya llevo 2 años en mi aventura emprendedora y ha sido un camino emocionante, pero muy desafiante.

Cuando emprendes un camino como este, te dicen audaz, loco, aventurero, ¡hasta tonto! Muchas veces son las personas más cercanas a ti.

Y eso es antes de que siquiera empieces.

Aun así, con todo el desánimo y las dificultades, algunos lo logramos y llegamos a vivir vidas muchísimo más felices que antes.

Entonces, ¿qué hace que un emprendedor tenga éxito?

Renunciar a tu trabajo es la parte fácil. Hacer los primeros cambios es fácil. ¡Hasta divertido! Pero empezar como emprendedor suele ser un trabajo de tiempo completo, las 24 horas, los 7 días, y eso se vuelve difícil.

De las muchas personas que conozco que dejaron su trabajo de 9 a 5 para empezar algo propio, pocas duraron más de un año. Y todavía menos llegaron al éxito.

Parte de eso se debe al mercado actual. Prácticamente todo está saturado. Las estrategias de innovación que funcionaban hace 10 años ya no sirven.

Pero bueno, si fuera fácil, todo el mundo lo haría.

Entonces, ¿por qué seguimos intentándolo? Porque es emocionante. Es divertido. Es una aventura. ¡Es dejar atrás la rutina para construir nuestros sueños! Y, al final, el éxito es posible.

Si estás pensando en dejar tu trabajo de 9 a 5, pregúntate si tienes lo que se necesita. Aquí tienes 5 duras verdades sobre lo que necesitarás para tener éxito:

1. Motivación, determinación y curiosidad

Este es el trío que impulsa a un emprendedor. Necesitas los 3 si quieres tener éxito.

Si solo te motiva el dinero, o solo sientes curiosidad por una nueva tecnología, quédate en tu trabajo de 9 a 5.

Uno de los momentos más difíciles para un nuevo emprendedor es cuando por fin te das cuenta de que ya no tienes un sueldo fijo. Y el golpe es fuerte. Cuando llega, tendrás que tomar decisiones difíciles.

Olvídate de las vacaciones en el Caribe. Serán vacaciones en el patio de tu casa. O no habrá vacaciones, porque tú diriges tu nuevo negocio. Todo depende de ti.

Tendrás que empezar a cuidar tus gastos, incluso en lo básico. Hacer presupuestos se volverá una forma de vida.

Habrá meses en los que no entre dinero y salga mucho.

De hecho, ahora el dinero sale como nunca. Tienes honorarios legales, costos financieros, contratistas, cargos por servicios, gastos del negocio y más.

Si ves el emprendimiento como una forma rápida de hacerte rico, piénsalo de nuevo. No lo es.

Empezar tu propia empresa es una escuela con muchas dimensiones; una universidad de pensamiento y formación.

Es una educación ‘en la trinchera’ sobre lo que de verdad significa la responsabilidad.

Para pasar estos meses difíciles, o incluso años, necesitas mucha motivación. Necesitas determinación. Tu curiosidad tiene que mantenerse fresca y viva. Necesitas coraje.

Rendirse es fácil. Y habrá momentos en que esa salida fácil se vea muy tentadora. No tendrás dinero para recompensas materiales, así que ¿qué te va a mantener en pie?

Si aguantas, llegará el momento en que podrás mirar atrás y ver con claridad cómo y por qué lo superaste. Seguir adelante no tendrá sentido al principio. Pero un emprendedor exitoso lo hará de todos modos. Tal vez sí tienen algo de razón cuando nos dicen “locos” ;-)

2. Las ganas de aprender

¿A qué me refiero con esto?

Tienes que ver todo, TODO, como una oportunidad de aprender. Así es como llegas hasta el final.

Si ves las cosas desde esta perspectiva, siempre encontrarás en cada experiencia algo más que lo que pasa en el momento. Hay algo más que la dificultad o la decepción. No existe el fracaso. Solo hay lecciones. Y muy valiosas.

Imagina que tienes un cliente muy difícil. El esfuerzo de trabajar con él es demasiado para lo que te pagan. (Spoiler: esto te va a pasar mucho). No lo vas a superar si solo miras el valor económico de la experiencia. Tienes que ver el conocimiento y la experiencia que ganas como parte del paquete.

3. Socios y mentores

Para mí, esto es lo más importante.

Tener los mentores y socios adecuados es fundamental. No solo por lo financiero, las lecciones y la sabiduría, sino por el apoyo. Vas a necesitar mucho.

Recibir el consejo correcto en el momento correcto no tiene precio. A veces, el consejo de un ‘experto’ no es el adecuado para ti. El consejo de alguien que te conoce a ti, tu negocio, tus metas, tus fortalezas y tus debilidades… ese consejo vale oro y llega muy lejos.

Para tener éxito necesitas personas inteligentes y de confianza a tu alrededor, ya sea como mentores, socios o ambos.

Si tienes la suerte de contar con un socio con quien compartir oficina, mucho mejor. Cuando dejas un trabajo de 9 a 5 ganas libertad, pero muchas veces pierdes disciplina. Con el socio adecuado, pueden mantenerse en orden el uno al otro.

4. Actitud positiva

¡Las cosas pasan! La verdad, cada día es algo distinto. Tener una actitud positiva no se trata de ver todo color de rosa. Se trata de mantener la cabeza fría y enfocarte en soluciones, no en problemas.

No pases tus días concentrado en problemas, correos acumulados, cuellos de botella y fallas por resolver. Mejor concéntrate en las posibilidades. En el potencial. En las soluciones y oportunidades. Concéntrate siempre en lo positivo. Aprende. Mejora. Sigue adelante.

Trabaja duro, pero celebra todavía más.

No dejes que el tiempo pase sin disfrutarlo. Recuerda por qué empezaste este viaje tan loco.

5. Visión y disciplina

¡El sueño! ¡Tu sueño! Eso es lo que te impulsa. Eso es lo que te ayudará a superar los momentos más difíciles.

Pero una visión sin disciplina es solo fantasía. Mantén siempre la mirada en esa hermosa luz al final del túnel. Pero si lo único que haces es mirarla, se irá apagando. Tienes que seguir avanzando hacia ella para que se haga más grande y más brillante.

Hace poco trabajaba con un cliente. Después de meses de intentos fallidos por lanzar una línea de productos debido a problemas operativos, me miró y me dijo: “¿Es necesario todo este esfuerzo?”. Lo miré y le respondí: “¿Qué podría ser más necesario?”.

Los sueños y la visión son muy importantes para un emprendedor. En algún momento, tu sueño será lo único que te mantenga en pie. Nunca lo pierdas de vista.

En resumen:

Antes de dejar tu trabajo, piensa en estas duras verdades. Si estás listo para enfrentarlas, si tu corazón todavía te impulsa a emprender, entonces atrévete a estar loco. Hazlo.

Fuente de la imagen: Montreal Tips

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